Reconoce la caja que te limita —casi siempre te la has puesto tú— y aprende a romperla. Ciencia, humor y literatura para ser más libre.
El lenguaje, la cultura, los hábitos, el miedo, los refranes, la educación que recibimos. Algunas cajas son reales; muchas, imaginarias. Algunas vienen impuestas; otras nos las ponemos nosotros.
Break the Box es una Guía Práctica de Creatividad con forma de ensayo: no promete genios, sino hacerte más consciente y ayudarte en tu camino de ser más libre, desarrollar tu potencial y poder ser más feliz. Casi siempre vamos a poder romper las cajas que nos aprisionan, con ayuda de la ciencia y nuestra creatividad.
Lo que limita o canaliza nuestra forma de pensar: lenguaje, cultura y hábitos. Con Sapir, Whorf, Borges y Gardner.
Por qué la escasez consume ancho de banda cognitivo y por qué el dinero como incentivo empeora el trabajo creativo. Cómo romper nuestras creencias limitantes económicas.
Solo creamos cuando el sistema parasimpático nos hace sentir lo bastante seguros como para jugar y divagar.
La caja de plomo del miedo al error es la más pesada de todas. El error como método creativo.
Sternberg, Bowlby y los Cuatro Jinetes de Gottman, con tres palancas prácticas y su neurociencia.
La risa como medicina neuroquímica y la bisociación de Koestler, con Groucho Marx como ejemplo creativo.
El aburrimiento como recurso y el silencio como acto de resistencia creativo, frente a la mente siempre entretenida.
Delegar el pensamiento en una máquina puede ser la medida de ahorro de tiempo más cara de la historia.
Creatividad de oficina sin sillas de colores: Seis Sombreros, SCAMPER y los 5 Por Qués de Toyota. Más una guía por perfiles.
Avanzamos gestionando desequilibrios controlados, no por equilibrio estático. Sueño, BDNF y eje intestino-cerebro.
Un método propio de desarrollo de la creatividad, gestado durante la estancia del autor en Colombia y probado un año con grupos de estudiantes de la Universidad Externado de Bogotá. Tres movimientos:
Soltar el ruido, las expectativas y las cajas heredadas. Hacer sitio para las ideas nuevas.
Liberar lo que el miedo retiene. Como el Kintsugi, que repara la cerámica rota con oro: las fracturas se vuelven belleza. La seguridad que permite crear.
Pasar del pensamiento a la acción. Trabajar el eje creativo cuerpo–mente: la memoria muscular afecta a la emoción —Darwin, Strack, el Butoh— y mover el cuerpo abre la mente.
Base científica, no autoayuda. VaDeA se apoya en la investigación sobre cuerpo y emoción, y en una idea sencilla: el equilibrio no es quietud, sino el manejo de desequilibrios controlados que nos permiten avanzar. La creatividad, recuerda el autor, es un superpoder que todos tenemos.